Desde las montañas de Salmelia, en El Cairo, Valle del Cauca, este café representa la elegancia y complejidad que distinguen a la variedad Geisha. Cultivado en la finca La Quinga por Juan Camilo Quintero Gómez a 1.600 msnm, este Arábica lavado expresa con claridad la riqueza de su origen y el cuidado de su proceso.
En taza ofrece una experiencia delicada y sofisticada, con notas florales intensas que evocan frescura y armonía, acompañadas por matices cítricos de limoncillo que aportan vivacidad. La dulzura natural de la caña de azúcar equilibra el perfil, mientras su residual limpio y prolongado recuerda la suavidad de un té fino, dejando una sensación elegante y persistente.
Un café que destaca por su transparencia, complejidad aromática y refinamiento, ideal para quienes buscan una experiencia sensorial sutil, expresiva y profundamente conectada con su origen colombiano.





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